A partir de ahora los martes… ¡Nos vamos de BARTES!

Web Bartes

Seguro que eres de los que desde el lunes a primera hora estás contando los días que quedan para ir el viernes a ver esa obra de teatro, esa actuación en directo que hace que tu caña sepa todavía mejor o aprovechas para aprender a hacer ganchillo (y no pongas cara de sorprendido que tú y yo sabemos que está muy de moda)

Pero… ¡seamos sinceros!, la semana se hace muy (pero que muy) larga.

Pues eso es algo que va a cambiar, a partir de ahora desearás que sea… MARTES. ¿Qué, por qué martes? Pues porque a partir de ahora los martes pasarán cosas en tu sitio favorito, EL BAR. Los martes se convertirán en BARTES (icono redoble de tambores o flamenca de whatsapp).

Logo Bartes¿Y cuándo y dónde empieza todo esto? Zaragoza será la ciudad pionera en acoger esta nueva iniciativa que arranca el próximo martes 18 de noviembre en la zona de El Tubo.

¿Has bailado alguna vez swing?

Todo sobre los BARTES en www.bartes.es

Setas y cerveza, el must gastronómico del otoño

Foto de seta en otoño

Para todo hay una primera vez. Puede ir mejor, peor, gustar más o gustar menos, pero lo importante es lanzarse. Eso es lo que te proponemos este fin de semana, que te lances… ¡a recolectar setas!

Salir a cenar con los amigos durante estos meses significa saborear la mejor tapa de setas cocinada como solo tu hostelhéroe sabe. Pero si tanto te gusta este manjar, ¿porque no aprovechar este otoño para introducirse montaña adentro y recolectarlas? Será la excusa perfecta para organizar, a posteriori, una cena con amigos y hacer una cata de cervezas maridadas con hongos.

Así que antes de lanzarse con todas las ganas y la buena voluntad del mundo es mejor tener en cuenta una serie de consejos para terminar la primera jornada de recolección con éxito.

Lo primero que hay que hacer es tener en cuenta dónde vas a ir de excursión porque las setas son un manjar muy exquisito y no crecen en todos los sitios. Robelo de Chavela en Ávila, la comarca del Berguedà en Cataluña o Altube en Álava son tres destinos idóneos para pasar un día entre setas y amigos. También es importante navegar a través Google o, si eres más tradicional, ir a la biblioteca del barrio y sacar una guía para no llevarte a casa setas que no debías.

Setas al ajilloAntes de salir de casa es obligatorio calzarse las botas de montaña y enfundarse el polar, que han bajado las temperaturas y algunos ya se han constipado. Indispensable también es una navaja y una cesta. ¿Por qué? Porque no somos los únicos que queremos disfrutar de este placer, para que el año que viene vuelvan a crecer hay que cortar las setas enteras con un cuchillo. Y la cesta de mimbre, que te encanta pero que nunca has usado, servirá para conservar las setas hasta llegar a casa. Por supuesto, también te ayudará a quitarte, sólo un poco, la pinta de novato y hacerte respetar entre los experimentados “cazadores de setas”.

Pero la jornada no acaba aquí, la recolección termina en la mesa de un bar, con los amigos, compartiendo unas deliciosas setas a la plancha, con carne o pescado y, claro está, con unas cervezas para celebrar que ha sido la primera vez que te lanzas a recolectar setas pero ni mucho menos será la última.

#Quierosaliramihora

Sair a tu hora

Ayer se celebró en nuestro país el Go home on time Day (Día para irse a tiempo a casa), una costumbre que aterriza de ciudades como Londres, Australia o Canadá. Como su propio nombre indica, trata de promover que los empleados salgan a su hora para poder compaginar la vida familiar con la laboral de la mejor manera posible. Y tú, ¿lo celebraste?

Sabemos que sois muchos los que en vuestro contrato, el horario de salida es de lo más parecido al popular término que se originó tras la publicación de la obra Utopía de Tomás Moro.

Sí, seamos realistas. Son pocos los afortunados que habitúan a salir a la hora exacta en la que se acaba su jornada pero que conste, que no nos queremos quejar ni lanzar una campaña reivindicativa para todos los altos cargos de las empresas. ¡Ni mucho menos!

Sabemos que a todo el mundo le surgen tareas de última hora, cosas que en el último momento de la jornada hay que “darles una vuelta”, asuntos urgentes… Qué ¿por qué?, pues porque sí, porque el mundo laboral es así y a veces no hay alternativa.

Sin embargo, aunque no pretendamos cambiar la realidad pura y dura, hoy nos hemos levantado con fuerza y energía. Es jueves, estamos a tope y por eso, queremos tirar una piedra (bien grande) para animar e impulsar esta bonita costumbre: Acabar a nuestra hora (por lo menos uno o dos días a la semana).

Porque hay que luchar para que la rutina sea un simple concepto del que nos habla la gente pero que no se implante en nuestras vidas. Os animamos a crear un movimiento para salir a la hora y así despejar la mente tomando una cervecita en uno de esos bares que tanto nos gustan de la ciudad. Eso sí, ya que en nuestro caso el objetivo de terminar a la hora es dejar a un lado la rutina, queda terminantemente prohibido hablar de cosas relacionadas con el trabajo. ¿Y qué os parece que cada semana vayamos a un bar distinto?

Siempre viene bien hacer un poco de networking con los compis de la empresa e incluso quedar entre semana con amigos para brindar y suplantar el hashtag de #Quierosaliramihora por el de #Hoyhesalidoamihora. ¡Las penas, quejas y agobios brindando con una caña fresquita dejan de serlo y sobre todo si se toman en buena compañía!

Ya lo sabes, crea tu propia campaña de marketing para hacer realidad esta iniciativa. Seguro que son muchos adeptos los que están a favor. Estamos seguros de que cada mañana los empleados llegarán al trabajo con sus mejores sonrisas después de haber disfrutado el día anterior de una tarde de cañas.

Septiembre ya está aquí, ¡una caña por favor!

Por ti, cerveza

¿Habéis notado que la ciudad empieza a tener vidilla por las calles? Tras las vacaciones, dejamos la sombrilla aparcada en primera línea de playa para el año que viene y llegamos a casa con un moreno espectacular y con el modo zen ON para entrar con una sonrisa y llenos de energía por la puerta de la oficina.

Si eres de los que andan tristones por la calle pensando que, después de deshacer la maleta, la alarma dejará de estar en silencio para sonar de nuevo a eso de las ocho de la mañana, saca pecho y vence al síndrome postvacacional. Porque con Septiembre llega de nuevo la jornada laboral, pero también miles de planes que te harán “amar” la vuelta a la oficina.

Aunque te resistas a volver, tenías unas ganas locas de juntarte de nuevo con todos tus compañeros de trabajo después de dos meses de vacaciones. Cuando uno seguía frente al ordenador, los otros estaban desconectando bajo el sol y viceversa. Ahora, por fin, podéis retomar el café de media mañana y la siempre divertida hora de la comida para poneros al día y hacer un remember de los momentazos y las fotos del verano. Y por supuesto, inaugurar la tarde C, de cañas, obligatoria al menos una vez por semana para mantener el buen rollo con el que has aterrizado.

Además, si das una vuelta por el barrio te darás cuenta del buen ambiente que se respira. Conciertos, nuevas películas y obras de teatro en la cartelera, talleres DIY, ofertas en gimnasios, inauguración de exposiciones y, lo mejor, el final del verano para tu camarero preferido. Tu segunda casa quita el cartel de “cerrado por vacaciones” y vuelve a abrir las puertas para darte la bienvenida. Así que ya estás tardando en escribir por WhatsApp a tu grupo de amigos y organizar una quedada para el reencuentro. Vuestro héroe hostelero también tiene ganas de volver a ver vuestras caras, abrazaros y serviros una ronda de cervezas tiradas con todo el amor del mundo. Todo un planazo si tienes en cuenta que el sol está de tu parte y sigue dando licencia para disfrutar de la terraza mientras escuchas a tus amigos contando sus nuevos proyectos.

Si todavía sigues dudando de las posibilidades que te ofrece Septiembre solo tienes que buscar tu plan y decidir el lugar, la hora y la compañía para disfrutar de la ciudad. Seguro que empiezas el curso con buen pie.

8 planes para sacar todo su jugo a la jornada intensiva

Si tú también eres de los que te quedas en verano en tu ciudad pero tienes la suerte de que tu jornada se reduzca unas horas y tienes más tiempo libre, te recomendamos algunos planes:

1. Escápate a la piscina o playa a disfrutar de esos rayos de sol, del chiringuito y de la buena compañía. Todo acompañado de una cerveza bien fresca y un aperitivo. ¿A que en verano todo sabe un poco mejor?

2. Disfruta de tus hijos. Sales antes de trabajar y no tienes excusa para llevarles al parque de atracciones, a la piscina o a ver a sus abuelos. Aprovecha el tiempo.

3. Si no tienes aire acondicionado en casa y hace mucho calor, tienes dos opciones: puedes pasearte por la sección de congelados del supermercado hasta que se ponga el sol o sentarte en una terraza a la sombra con una cervecita. ¿Qué plan prefieres? 😉

4. También puedes aprovechar y hacer todos esos recados que normalmente no puedes hacer… Aunque también es verdad que en verano a todos nos gusta escaparnos a tomar algo con nuestros amigos. Compagina planes, te sentará genial.

5. Sal corriendo de la oficina, haz ejercicio, ve a correr o a hacer unos largos a la piscina y como buen Beer Runner… tómate tu cerveza de recompensa. Recuerda que puede ayudar a la rehidratación del deportista.

6. Ve con tu pareja a pasear, al cine de verano al aire libre o a un buen concierto, tomaos un perrito caliente en ese bar que tanto os gusta y acompañadlo de una cerveza. Le reconquistas, seguro.

7. ¿Tu perro no echa de menos la luz del sol? ¿Hace cuánto no le sacas a pasear de día? Seguro que te lo agradece. Llévale al parque que está un poco más lejos pero tiene juegos, convence a tus amigos, seguro que si les invitas a una cerveza después, les sacas una sonrisa y a tu perro también.

8. Y no hay julio sin rebajas… Nos gustan a todos y a las mujeres, incluso más. Junta a tus amigas para una tarde de rebajas (tenemos que reconocer que a las chicas les sacas una sonrisa con la palabra “descuentos”). Cuando terminéis, podéis reponer fuerzas y juntaros con los que no son tan “pro-rebajas” para tomar una cerveza. PLA-NA-ZO.

SIETE FORMAS DE CERVECEAR EN EL MUNDIAL:

Cervecear en el Mundial de Fútbol

1. Con tus compañeros de trabajo mientras haces una porra. Ese momento en el que te llega un e-mail bomba con el asunto: “vuelve la porra” y te empiezan a venir resultados a la cabeza, si apostar o no… Al final todos caemos y cómo nos gusta. Sabemos que algunos partidos los veremos juntos, otros ni los veremos porque estaremos trabajando cuando se emitan pero lo que es seguro es que al final del Mundial celebraremos los resultados y el ganador de la porra nos invitará a todos a una cerveza en el bar de “Juan” (cada uno tiene su Juan particular, ya lo sabéis).

2. Con tus amigos de toda la vida en vuestro bar. ¿Para qué cambiar las costumbres? Sabéis lo que os gusta y dónde os gusta. No tenéis problemas para elegir el bar al que ir, con vuestro camarero que sabe lo que queréis y cómo lo queréis. Más no se puede pedir.

3. En una terraza con una gran pantalla. Cierra los ojos y ponte en situación: una plaza, una gran pantalla, varios bares alrededor y cientos de personas animando a la Roja. Nos gusta a todos. Si no lo sueles hacer, busca tu placita, repetirás.

4. Con ese alguien especial “que acabas de conocer”. Todos hemos pasado por esas primeras citas en las que no sabes muy bien los gustos de la otra persona y te lanzas a lo que sea. Ten claro que el Mundial es una buena excusa para tomaros una cerveza juntos y hablar de hablar del paradón de Casillas o la jugada de Iniesta (por cierto, Andrés, vuelve a hacernos felices este año). Como diría Simeone, “igual partido a partido…”.

5. En familia, con tus hijos y tus padres. En tu casa es tradición vivir los partidos todos juntos, lo lleváis en la sangre. Os vestís con vuestras mejores galas y bajáis al bar en el que tu abuelo también veía los mundiales y eurocopas cuando España no pasaba de cuartos ;). Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo? Tus hijos también se lo inculcarán a los suyos. Porque las tradiciones hay que mantenerlas.

6. En el nuevo bar que han abierto en la esquina. Dudas durante unos días, está todo repleto de carteles con información del Mundial, pero al final decides ir por primera vez para la ocasión y no te defrauda. El camarero majete te pone tu cerveza con una tapa buenísima, la TV se ve desde mil ángulos diferentes y tus amigos encantados. Vuelves, para ver los cuartos, vuelves.

7. En el bar del hotel. Ni de viaje, ni trabajando, te pierdes un partido de la Roja. Eres de esos fieles seguidores que aunque estés solo en un hotel después de un largo día de reuniones, tienes que ver ese partido que nos dará el pase a semis. Reconócelo, incluso hablas con los que están como tú y ¿cuántos amigos habrán salido de esa cervecita celebrando el gol de Iniesta? Ver los partidos en el bar del hotel unen, y lo sabes.

¿Operación bikini? Sí, el verano está a la vuelta de la esquina.

Cerveza y Ensalada

Ahora que por fin llega junio y de un momento a otro llegará el calor para quedarse, apetece más que nunca disfrutar de una cerveza bien fresca. Ya está aquí el momento más esperado del año: las tardes de terrazas y largas conversaciones entre amigos con unas cervezas al sol. Pero tú, que no te has tomado muy al pie de la letra la operación bikini, piensas que deberías ponerte las pilas y renunciar a tus pequeños placeres. No te preocupes, aquí tienes unos consejos para disfrutar mientras mantienes la línea.

La ensalada, nuestro gran aliado. ¿Quién dijo que tenía que ser aburrida? Elige diferentes tipos de lechuga, que tenga queso, fruta o incluso frutos secos… ¡Hay mil combinaciones! Pero, sin duda, nuestra mejor propuesta es combinarla con una cerveza ligera de cuerpo de medio, una Lager Especial que hará que la ensalada te sepa a gloria.

Si tienes que bajar corriendo al bar de debajo de la oficina en ese hueco que tienes para comer y quieres cuidarte, te recomendamos que le pidas a tu camarero una buena brocheta de tomate cherry con mozzarella y albahaca, es un plato fresquito y una armonía perfecta para una cerveza SIN. Volverás como nuevo a trabajar.

Un manjar que no podemos dejar de lado es, sin duda, los espárragos con jamón. Nosotros te recomendamos tomarlos con una cerveza de trigo. No te olvides comerlos con las manos, saben mejor.

Y para terminar, creemos que un oasis en forma de postre de vez en cuando no viene nada mal, ¿un brownie? ¿un coulant de chocolate? Cualquiera que tenga chocolate para combinarlo con una stout negra. ¿Te atreves?

Ahora que conoces estas armonías, no tienes excusas para cuidar tu peso sin renunciar a disfrutar al placer de seguir tomando tu cerveza bien fresca.

Cerveceros 27

La cerveza, mejor con “Friends”

Cómo conocí vuestra madre

Una buena manera de relajarse y huir de la rutina es ocupar tu tiempo libre con las grandes historias que las series de moda nos ofrecen. Si eres un serieadicto, pasarás gran parte de tu tiempo libre frente a la televisión o el ordenador y… esto da sed, ¿verdad? Tranquilo, hoy te proponemos las mejores cervezas para acompañar algunas de las series del momento (¡y sin spoilers!).

 

Una cerveza ligera para las sitcom

Las comedias como Big Bang TheoryComo Conocí a Vuestra Madre o Modern Family pegan con una cerveza refrescante para tomar entre carcajadas. Las cervezas de baja fermentación son las compañeras ideales para beber durante estas series. La cerveza tipo Lager Pilsen es bastante ligera, lo que la hace perfecta para la corta duración de los capítulos de comedia. Además, el color rubio dorado con reflejos brillantes que suelen tener combina muy bien con el tono alegre de este tipo de historias.

 

Una de cal y otra de Lager especial 

¿Buscas historias que tengan drama y comedia a la vez? si es así, Orange Is The New Black es tu serie. Y hablando de equilibrio, una buena opción es la lager especial, que combina el sabor a malta con los amargos del lúpulo.

 

Sabores frutales y personajes dulces

Si te gustan los personajes un poco ingenuos como Jess de New Girl, te gustarán las cervezas con un sabor más afrutado, como las de trigo. Esta variedad suele tener una espuma abundante y un postgusto largo, como largos (y turbulentos) son los romances de The Client List o Hart of Dixie.

 

Vuelta al pasado

Para los amantes de las historias de época como Downton Abbey o The Paradise recomendamos las cervezas denominadas “De Abadía” elaboradas como lo hacían los monjes en el interior de monasterios. Los sabores afrutados de éste tipo de cervezas donde destacan los lácteos, la manzana y los toques a caramelo te harán sentirte como un verdadero caballero o una elegante dama de época.

 

Una negra para los más valientes

Igual que ocurre con las variedades de cerveza, existen series para todos, hasta para los que disfrutan con las historias más fuertes como las de Juego de Tronos, American Horror Story y Black Mirror. Como no podría ser de otra manera para las historias más oscuras, una cerveza negra tipo Stout es la compañera perfecta. Los aromas a café y sus robustas espumas las hacen ideales para digerir las fuertes escenas a las que nos tienen acostumbrados en éste tipo de series.
Así que ya sabes, ya seas de los Stark o de los Lannister, siempre habrá una variedad de cerveza adecuada para ti.

Cervecear contra viento y marea

Hace días que parece que la lluvia, el viento y las olas son nuestro mejor amigo. Por nosotros nos quedábamos en casa, sofá y manta, pero claro… parece que la cosa no va a ser de un solo día sino que se va a alargar. Y decimos nosotros, ¿qué hacemos encerrados en casa todos estos días? Algo habrá qué hacer, ¿no?

Si nos ponemos a pensar en los que viven en el norte, allí llueve más a menudo… pero salen de

¿Lluvia o cerveza?
Fuente: www.kilo943.com

cañas, de pinchos y de lo que sea,con lluvia, con truenos o hasta con nieve. Pero claro… vas bajando hacia el sur y te encuentras que la gente no está acostumbrada a salir de casa cuando cae un poco de lluvia. Venga chicos, nosotros os animamos a salir, a ser fuertes, a disfrutar de nuestra cañita contra viento y marea, seas del norte, del sur, del este o del oeste, ¡incluso de las islas! Porque mal de muchos, consuelo de tontos pero ¡cómo nos alegra el momento cerveza, rodeado de amigos contando batallitas y poniéndonos al día de esa semana agotadora y pasada por agua! Claro, si nos quedamos en casa, difícil. Si nos quedamos en casa, vamos a seguir pensando en cuánto llueve, qué frío hace y qué ganas de que llegue ya el verano.

Llegará, tiempo al tiempo, también llegará la primavera, sus terracitas… Basta, a lo que íbamos que se nos va el santo al cielo y nos plantamos en mayo en un momento.

  • Que estamos en febrero, sí, somos conscientes.
  • Que hace frío, sí, también lo sabemos
  • Que nos quedaríamos días y días en casa bajo la manta y con una buena peli, también estamos de acuerdo.
  • Que una caña, con sus patatas y buena compañía apetece en cualquier sitio y a cualquier hora, por supuesto.

Y vosotros, ¿con qué os quedáis?

Nuestra recomendación es que pongáis “al mal tiempo, buena caña” y que salgáis a la calle a aprovechar el tiempo.

Gracias, cerveza

Por ti, cerveza

Grandes virtudes las tuyas, cerveza, ¡como para no estar agradecidos!:

Reúnes a gente con una excusa perfecta: ¿Unas cañitas y nos vemos?

Acompañas a las conversaciones, ¿Qué harías con las manos si no existiera mientras tus amigos te cuentan sus historias? ¿En el regazo? Uy qué sosada…

Combates la soledad. Porque no hay quien te diga que no a unas cañas. Eso es así.

Incrementas la capacidad de hablar lenguas. No sé si lo habéis probado, pero cuando estás de cañas y se te acerca a preguntar cualquier cosa un extranjero, así, de repente, ¡sabes idiomas! El ambiente distendido, estar en tu salsa, es lo que tiene…

Armonizas a la perfección con taaaaantas comidas:

    • Sushi, por ejemplo. ¿A que no te lo imaginabas? Pues la salsa de soja y el wasabi picante contrastan a la perfección con una cerveza lager o de trigo

Porque es tenerte en la mano y saber de política, de economía… ¡estábamos de cañas el otro día con mi abuelo y me habló del Dow Jones!  ¡que ha habido una leve subida, me dice! Haber leído el periódico por la mañana e ir de cañas con tus amigos sin contarles algo de lo que has leído es impensable.

Organizas ideas. Ningún speech luce tanto como el que das en un bar con tus amigos. ¡Qué argumentos! ¡qué majestuosidad en la entonación! ¡cuánto te quieres cuando te metes en la cama y te dices a ti mism@: “oye, qué bien he estado”! Porque cuando estás a gusto, entre los tuyos, todo sale mejor.

Retrasas el envejecimiento, ¿por qué?, porque…

Te hace reír. Si estás de cañas, no sé, un ejemplo, dos horitas, con tus amigos y no te ríes… ufff… afiuuu…  ¿cómo decirte? maaaaaadre mía… háztelo mirar.

Obligas a quedar. Porque a poquito que dos amigos planifiquen unas cañas y tú te enteres… no intentes engañarte… tienes que ir.

Distraes. En el curro estás pendiente del limpiador de las ventanas, de a qué hora ha pasado, todavía son las 10, que si esa bombilla hace días que parpadea, de si la becaria se levanta para llenar la botella de agua, todavía son las 10… ¿pero de cañas? De cañas desde el ¡hombre, Juan, cuánto tiempo! Hasta el ¡venga, a ver si nos vemos pronto! Dos horas más tarde pasan, exactamente, 3 minutos cerebrales.

Oxigenas el alma. Qué bonito. Porque salir del curro e irte a tomar una cervecita con los del departamento y poner a parir a la jefa no es sino la fotosíntesis de tu salud mental.

Combates la rutina. ¿Un martes de cañas? La idea perfecta.

Haces que conozca gente.

Incitas a la alegría, a la conversación, al jejeje e incluso al jajaja.

Calmas mi sed.

Animas a disfrutar.

Sobre todo. Ante todo. Y sin ánimo de resultar soeces, pero… Es que estás muy buena, hija.
De verdad… ¡Gracias!