Tómate una caña con (tu) Pilar

El Pilar Zaragoza

Probablemente ya sepas que esta semana están teniendo lugar las fiestas en honor a la patrona de Zaragoza: los míticos Pilares. Los zaragozanos ya llevan algunos días celebrándolo por todo lo alto, pero si no tienes la suerte de vivir en la ciudad del Ebro, te habrás dado cuenta de que… ¡Este año no hay puente!

Así se ha decidido y nos han dejado a todos sin esos maravillosos días de descanso. Días para planear una escapada, para redescubrir tu ciudad o, simplemente, para quedar con tus amigos en el bar. Como sabemos que perder un puente es muy duro, desde Cervecear queremos proponerte que lo celebres igualmente allí donde estéis.

Cervecear en ZaragozaÚnete a los mañicos y rinde homenaje a todas las Pilares que conoces. ¿Tu madre? ¿La amiga con la que compartiste horas de biblioteca en la Universidad? ¿La vecina del segundo B? ¿Esa compañera de trabajo que siempre te presta dinero? ¿La camarera que te sirve una tapa irresistible con tu cervecita? Y, como no podría ser de otra manera, el tributo que recomendamos es invitarles a una caña.

Por ejemplo, a tu madre seguro que le hace muchísima ilusión que por una vez te acuerdes de su santo. Puede que si unes a tu suegra al plan le haga menos gracia pero, nunca está de más crear lazos de unión con la familia política. Pilar, Pili la de la universidad, con la que tantos buenos ratos has pasado mientras fotocopiabais los apuntes de Semiótica de la Comunicación II también estará encantada de compartir ese momento cervecero y de paso recordar ese puente del Pilar en el que os fuisteis a Praga.

Y, por supuesto, ten un gesto con esa camarera que siempre te sirve unas tapas para chuparse los dedos y que se llama Pilar. ¡Convídala tú a una cerveza esta vez!

Oye y que si no tienes ninguna Pilar en tu vida, no pasa nada, porque el 12 de octubre también es el Día de la Hispanidad. ¿Y con qué bebida marida a la perfección la gastronomía latina? Bingo: la cerveza es el mejor contrapunto del picante mexicano o del cebiche peruano. Así que tú decides, o por tu Pilar o por la cocina del otro lado del charco, pero brinda con una cerveza.

En otoño caen las hojas de los árboles, pero tu cerveza es perenne

Cervecear en otoño

Tus amigos lo han repetido hasta la saciedad, tu madre te envía whatsapps con preguntas como “¿has sacado ya la ropa de invierno?” y en la tele sólo ves anuncios de colecciones de soldaditos prusianos o taxis del mundo. Pero si aun así no te has percatado, haz el favor de salir a la calle y observar a la gente. Ya nadie lleva pantalones cortos y las chanclas han sido sustituidas por esos botines a conjunto con la gabardina verde. Y es que te guste o no, el otoño –como decían en Poltergeist– ya está aquí.

Una de las cosas que más nos gustan de esta estación, además del estreno de las nuevas temporadas de las series, son los colores. Los parques se llenan de amarillos, naranjas y marrones que transmiten una mezcla de melancolía, paz y relax. Son tantas las sensaciones como momento tiene el otoño para disfrutar de una cerveza.

El-vaso-ideal-para-disfrutar-tu-cervezaLa cerveza lager Pilsen, la rubia y brillante, la que más nos gusta a los españoles por su frescor y suavidad, es la variedad del día a día, la preferida para compartir los buenos momentos de nuestra rutina, que haberlos haylos. Porque que el verano sea más pasado que las cintas VHS no significa que no podamos seguir pronunciando esa frase mágica de “¿te vienes a tomar una caña?”.

El otoño también significa el inicio de un nuevo curso y, por lo tanto, las listas de buenos propósitos: que si aprender inglés, que si apuntarse al gimnasio, quedar con ese amigo que lleva todo el verano desaparecido. Ahí queríamos llegar: tardes dedicadas en exclusiva al amigo de la universidad con el que compartiste todo, desde las noches en la biblioteca y los viajes post-exámenes hasta los tuppers de la abuela. Las charlas interminables e ininterrumpidas se merecen una lager extra, tostada, cremosa y con aroma a regaliz.

Llevas tiempo pensando en invitar a tus padres a cenar en ese restaurante que descubriste hace unos meses, pero en verano, con tantos viajes, bodas y comuniones, no has tenido tiempo. ¡Hazlo ya! Les hará tanta ilusión que estarán abiertos a probar todo lo que les recomiendes. Será el momento de sorprenderles y pedir a tu hostelhéroe una cerveza de abadía. Con esas notas de caramelo y manzana las batallitas de la mili de tu padre te sonarán mucho mejor.

Si eres de las personas que necesitan un dulce a media tarde, la negra stout es tu variedad. Cambia el café por una cerveza negra, cremosa, robusta con sabores a regaliz y café, perfecta para acompañar al brownie que tanto te gusta. Después de probarla por primera vez, seguro que repites

En fin, que el cambio de estación te asalte en camiseta de tirantes o en jersey es de lo menos. Lo que cuenta es que te pille bien rodeado de tu gente, en ese bar donde siempre te sientes a gusto y con una cerveza en la mano mientras cuentas por enésima vez tu viaje a los fiordos noruegos.

#Quierosaliramihora

Sair a tu hora

Ayer se celebró en nuestro país el Go home on time Day (Día para irse a tiempo a casa), una costumbre que aterriza de ciudades como Londres, Australia o Canadá. Como su propio nombre indica, trata de promover que los empleados salgan a su hora para poder compaginar la vida familiar con la laboral de la mejor manera posible. Y tú, ¿lo celebraste?

Sabemos que sois muchos los que en vuestro contrato, el horario de salida es de lo más parecido al popular término que se originó tras la publicación de la obra Utopía de Tomás Moro.

Sí, seamos realistas. Son pocos los afortunados que habitúan a salir a la hora exacta en la que se acaba su jornada pero que conste, que no nos queremos quejar ni lanzar una campaña reivindicativa para todos los altos cargos de las empresas. ¡Ni mucho menos!

Sabemos que a todo el mundo le surgen tareas de última hora, cosas que en el último momento de la jornada hay que “darles una vuelta”, asuntos urgentes… Qué ¿por qué?, pues porque sí, porque el mundo laboral es así y a veces no hay alternativa.

Sin embargo, aunque no pretendamos cambiar la realidad pura y dura, hoy nos hemos levantado con fuerza y energía. Es jueves, estamos a tope y por eso, queremos tirar una piedra (bien grande) para animar e impulsar esta bonita costumbre: Acabar a nuestra hora (por lo menos uno o dos días a la semana).

Porque hay que luchar para que la rutina sea un simple concepto del que nos habla la gente pero que no se implante en nuestras vidas. Os animamos a crear un movimiento para salir a la hora y así despejar la mente tomando una cervecita en uno de esos bares que tanto nos gustan de la ciudad. Eso sí, ya que en nuestro caso el objetivo de terminar a la hora es dejar a un lado la rutina, queda terminantemente prohibido hablar de cosas relacionadas con el trabajo. ¿Y qué os parece que cada semana vayamos a un bar distinto?

Siempre viene bien hacer un poco de networking con los compis de la empresa e incluso quedar entre semana con amigos para brindar y suplantar el hashtag de #Quierosaliramihora por el de #Hoyhesalidoamihora. ¡Las penas, quejas y agobios brindando con una caña fresquita dejan de serlo y sobre todo si se toman en buena compañía!

Ya lo sabes, crea tu propia campaña de marketing para hacer realidad esta iniciativa. Seguro que son muchos adeptos los que están a favor. Estamos seguros de que cada mañana los empleados llegarán al trabajo con sus mejores sonrisas después de haber disfrutado el día anterior de una tarde de cañas.

Curso nuevo, retos nuevos

Cervecear con amigos

“Año nuevo, vida nueva” es un dicho que no se adapta a la realidad porque todos sabemos que el año nuevo comienza en septiembre con el fin de las vacaciones y de la buena vida de estar de aquí para allá, y no en enero después de comer las uvas. La llegada del otoño conlleva ponerse en serio con todas las tareas para lograr, de una vez por todas, cumplir los retos que llevan años en la cabeza. Así que coge un boli, abre el bloc de notas y empieza a numerar los propósitos del nuevo curso.

Reconoce que la felicidad estival, aparte de dejar un cutis fino, brillante y moreno, también ha dejado algún kilo de más. Deja de hacerte el “longuis” cada vez que pasas por delante del gimnasio y apúntate, conocerás a gente y podrás descargar energía en las clases de zumba o spinning, o tonificar en las de body pump. Si echas de menos sentirte como pez en el agua, la natación es tu deporte. En cambio, si estás pensando en unirte al running y ya te has comprado las zapatillas último modelo y las mallas pero te da pereza salir solo, no lo dudes y busca al grupo Beer Runners de tu ciudad. Saldrás a correr en grupo, te divertirás y, al llegar a la línea de meta, tendrás la merecida recompensa: una cerveza en un bar.

Los idiomas, el reto por excelencia para los españoles. Hablar a la perfección y dejar de chapurrear el inglés y el francés o aprender un nuevo idioma es el objetivo del curso que acaba de empezar. “No puedo”, “está muy lejos”, “estoy muy cansado”, “está lloviendo” o “me duele el pie” son excusas para no ponerse las pilas y apuntarse a las clases. Academias, universidades, escuelas de idiomas y profesores organizan clases con total flexibilidad de horarios para que tengas todas las facilidades del mundo. Además, tienes la posibilidad de unirte a los tándems que se organizan en los bares para aprender un idioma con gente nativa mientras disfrutas de una cerveza en tu bar favorito. Y lo mejor de todo, puedes hacer una escapada a mitad de año para perfeccionar la lengua, sumergirte en la cultura y saborear la gastronomía del país.

Atreverse a hacer puenting, convertir en negocio la idea que ronda tu cabeza hace años, ir a vivir al extranjero, viajar con una mochila por toda Europa, colaborar con la ONG que siempre has querido o comprar el billete para visitar a los amigos que viven en Londres. Este es el momento para dejar los “peros” y los “y si”, y atreverse a hacer realidad los proyectos. Y como no, el reto que cumples a rajatabla cada año y que sí debe de continuar: ir de cañas con los amigos una vez a la semana para compartir los mejores momentos del día.

¿Qué harías si te perdieras en una isla desierta?

Cervecear en una isla desierta

Pongámonos en situación:
Tú, todo aventurero te dispones a irte de viaje a Tailandia. Tienes todo organizado y el itinerario está más que cerrado para toda la semana. El macuto está a rebosar y ya no soltarás la cámara de fotos durante todo el día. Sin embargo, la barrera del idioma trastorna tu viaje más de lo debido…

Tras una primera toma de contacto visitando los palacios y templos de la capital llega el momento de alejarse de la bulliciosa ciudad. Vuestro siguiente destino está a unas dos horas de Bangkok. En la información que habías sacado previa al viaje, aparecían unas imágenes de una isla paradisiaca que te aseguraban ser la envidia de todos tus amigos a la vuelta. Tratáis de preguntar cuál es la mejor forma de llegar hasta allí a un lugareño y él, muy amablemente, se ofrece a llevaros en una pequeña barquita con la que habitualmente se gana la vida saliendo a pescar cada día.

Después de una hora de camino por agua turquesa, el simpático lugareño os hace gestos de que “habéis llegado a vuestro destino”. Exactamente, estáis ahí. Sin embargo, todo lo que a priori parecía ser como la isla de la película La Playa, en Kho Pi Pi, llena de lujos y comodidades resultó ser un diminuto espacio de arena rodeado de agua y palmeras. Bueno, vale, no suena mal pero… ¡S.O.S!, ¡No hay chiringuitos!, ¡Vacaciones sin cerveza! Y ahora ¿qué hacemos? O mejor dicho ¿qué harías tú? Te contamos hasta dónde seríamos capaces de llegar nosotros por poder disfrutar como es debido en una isla desierta y las posibles opciones que tendríamos:

a) Cogemos todas las ramas y maderas que encontramos por el palmeral y nos hacemos una pequeña barca para ir a la isla más cercana en donde sí hay chiringuito con cerveza.
b) Gritamos hasta quedarnos sin voz para que el lugareño vuelva a salvarnos de estar en una isla sin cerveza y por supuesto, que nos lleve a otra pero ¡con chiringuito!
c) Como soy todo un aventurero cervecero nunca faltan en mi macuto un par de cervezas y una latita de aceitunas para mi acompañante y para mí. Más vale ser previsor que estar de vacaciones sin cerveza y sin tapita.

¿Y tú recurrirías a alguna de nuestras decisiones in extremis o tienes alguna mejor?
Tú historia continúa porque te decimos la clase de cervecero que eres:

Si eliges la opción A:
-¡Chapó! Eres un cervecero de 10. Vaya donde vayas, sois dos en uno. Continúa por esa línea porque el esfuerzo en esta vida tiene recompensa y en este caso, la recompensa es muy fresquita…y bien merecida.

Si eliges la opción B:
-Te mereces un 5 raspado. No vas en mal camino pero estamos seguros que si quieres, puedes agudizar más el ingenio. Así que venga, que no se diga que por conseguir una cerveza fría tan sólo darías un par de grititos. ¡El lugareño podría no escuchaaaaaarte!

Si eliges la opción C:
-El cervecero previsor. Ordenado, precavido…así eres tú. Porque siempre hay hueco para meter un par de cervecitas al macuto por si acaso y tu compañero de viaje estará encantado de que tengas esa cabeza ordenada. Sin embargo, el cervecero de chiringuito auténtico sabe que no hay nada como tomarse una caña fresquita bien servida así que aunque nos gusta tu previsión, hay que seguir mejorando.

Los Hostelhéroes de A Coruña sonríen al ‘mal tiempo’

En la cocina o entre las mesas, delante o detrás de la barra, tirando una caña o sacando una tapita. Los Hostelhéroes no descansan, siempre están atentos para ofrecer el mejor servicio al cliente. Y, si algo hemos aprendido de los retratos que ha hecho el fotógrafo Xurxo Lobato a los hosteleros de A Coruña, es que lo hacen con una sonrisa.

Esa frase que dice ‘al mal tiempo buena cara’ es el hilo conductor que nos guía por la exposición Hostelhéroes A Coruña. “Realicé esta serie de retratos con la sonrisa como elemento común. Intenté que transmitieran naturalidad, frescor, optimismo, mirar al futuro en positivo. Y lo hacen con una cerveza en la mano” explica Xurxo Lobato.

Sus fotografías hablan (y ríen) por sí solas y nos dicen muchas cosas, como sus protagonistas:

“El hostelero perfecto es el cliente. Siempre hay que ponerse en la piel del cliente, hay que salir de la barra para ser el mejor detrás de ella”, habla José Luis Castro detrás de una frondosa barba, todo un veterano del sector ahora al frente de El Trastero.

Otro veterano, Domingo Canosa de Alma Negra, también habla de sus clientes: “Después de todos estos años… el consejo que doy es tratar bien a los clientes y a los trabajadores”

Y los más jóvenes están de acuerdo con ellos: “Un camarero es bueno cuando el cliente no se da cuenta de que estamos” esto nos lo dice Luís Rodríguez desde su restaurante Barlovento, un nuevo concepto de restauración en la ciudad que sopla aire fresco  sin olvidarse de lo más importante en hostelería, el cliente.

“Hay clientes a los que he visto crecer y otros me han visto crecer a mí” confiesa Gorka Rodríguez de La Pulpeira de Melide en la que lleva trabajando desde que era niño y ayudaba a sus padres en el negocio.

Cecilia Pérez y Rubén Rey llevan menos tiempo al frente de O Cunqueiro pero destacan lo mismo, sus clientes: “Conoces lo que quiere cada cliente porque hay muchos que vienen casi todos los días. Cuando entran por la puerta ya tienen su pincho y su caña en la barra”.

“En hostelería el reconocimiento lo tienes al momento, con un gracias y una sonrisa” así lo resume Antón Sáez desde la barra de A Bica… y quizá esté ahí el secreto, quizá sea esa la causa por la que los Hostelhéroes de A Coruña le sonríen al ‘mal tiempo’.

 

Antón Saez / Bara A Bica

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Fotografía de Xurxo Lobato

A orillas de la playa

El chiringuito

¿Quién no ha querido dejarlo todo alguna vez y montar un chiringuito de playa? ¡Ay! el chiringo, el quiosco playero, las casetas, la taberna de verano, la terracita del paseo marítimo… son muchos los nombres que designan a ese gran lugar en el que arreglamos el mundo durante las vacaciones y en el que nos gustaría pasar más días al año. Indispensable oasis para combatir el calor en los meses de julio y agosto, cómplice de nuestros mejores momentos playeros y como no, guardián de la cerveza fresquita. Por todo esto y mucho más, hoy le dedicamos nuestro post en el blog.

Ponte en situación: la una del mediodía, cremita en la frente, tus amigos, el ruido de las olas, unas bravas, dos cañitas y una paella encargada para cinco. ¿Se puede vivir mejor? Lo dudamos.

La verdad es que lo hemos hecho todos y en todas las épocas, nuestros padres y abuelos también, sí. De hecho, los orígenes de este mágico lugar se remontan a principios de los años cincuenta, a las playas del litoral catalán, concretamente en Sitges. Y por si no lo sabíais, tiene un pasado literario.

El primer establecimiento que da nombre a todos los demás se inauguró en 1913 con el nombre de ‘kiosket’. Fue a mediados de los años cuarenta cuando un ilustre parroquiano, escritor y por aquel entonces colaborador del periódico La Vanguardia, César González Ruano, sugirió al dueño del local que cambiara el nombre a Chiringuito. Para César era un lugar especial donde encontraba la inspiración para escribir sus novelas y sobre todo, donde disfrutaba en compañía de buenos amigos.

Muchos años han pasado, y muchos otros locales a lo largo de la costa española se han ido abriendo, pero su esencia sigue imborrable. El chiringuito, ya sea de madera o azulejo, con manteles de papel o de tela, es ese sitio donde puedes desconectar, darte una tregua del sol y sobre todo, disfrutar de una cerveza fría y unas tapitas, ya que en el fondo es lo que nos gusta.

Así que ya sabéis, este verano (toalla en mano), no dejéis de acercaros a vuestro chiringuito favorito, porque es el planazo del verano, y no lo decimos nosotros, que ya nos lo cantaba Georgie Dann.

“Six for the road”

Comienza la ruta de los SIN-Riders

Tipos duros, fuertes, aventureros, amantes de la velocidad y de las chupas de cuero. Moteros que recorren miles de kilómetros, a los que les gusta el riesgo pero que no arriesgan porque tienen muy claro que “En la carretera, cerveza SIN”.

¿De quién hablamos? De los SIN-Riders, el grupo de moteros que recorrerá las carreteras españolas para lanzar un mensaje muy claro: en la carretera, ni una gota de alcohol.

Moteros duros de SIN - RIdersDurante el mes de julio a lomos de su Harley-Davidson, los Sin-Riders darán su vuelta a España particular. A lo largo de su viaje disfrutarán de la conducción y de los paisajes de nuestro país y, de vez en cuando, harán un alto en el camino para tomar un respiro y llevar el mensaje “En la carretera, cerveza SIN” por todo el territorio. El punto de encuentro serán los bares de las carreteras españolas situados a lo largo de las 30 provincias por las que pasarán o de ciudades como Madrid, Ávila, San Sebastián, Barcelona o Valencia. Como conductores experimentados que son, los moteros compartirán sus experiencias con todos los que se encuentren por el camino y aconsejarán cómo viajar estos meses de verano con total seguridad. Para ello, invitarán a todos los mayores de edad a una cerveza SIN, la mejor elección para combatir el calor veraniego, para disfrutar de las paradas en nuestros viajes y para que la conducción sea segura.

Así que mientras la vuelta ciclista incita a quedarse en casa tumbado en el sofá, la ruta motorista invita a disfrutar del verano, de nuestras playas y montañas con buen ambiente y mejor seguridad.

Aquí te dejamos la ruta de los SIN-Riders. Si los ves, ¡únete!

Sábado, 5 de julio: Punta Umbría

Martes, 8 de julio: Sevilla

Jueves, 10 de julio: Málaga y Granada

Martes 15 de julio: Valencia

Jueves, 17 de julio: Barcelona

Martes, 22 de julio: Zaragoza

Jueves, 24 de julio: San Sebastián

Lunes, 28 de julio: A Coruña

 

SIETE FORMAS DE CERVECEAR EN EL MUNDIAL:

Cervecear en el Mundial de Fútbol

1. Con tus compañeros de trabajo mientras haces una porra. Ese momento en el que te llega un e-mail bomba con el asunto: “vuelve la porra” y te empiezan a venir resultados a la cabeza, si apostar o no… Al final todos caemos y cómo nos gusta. Sabemos que algunos partidos los veremos juntos, otros ni los veremos porque estaremos trabajando cuando se emitan pero lo que es seguro es que al final del Mundial celebraremos los resultados y el ganador de la porra nos invitará a todos a una cerveza en el bar de “Juan” (cada uno tiene su Juan particular, ya lo sabéis).

2. Con tus amigos de toda la vida en vuestro bar. ¿Para qué cambiar las costumbres? Sabéis lo que os gusta y dónde os gusta. No tenéis problemas para elegir el bar al que ir, con vuestro camarero que sabe lo que queréis y cómo lo queréis. Más no se puede pedir.

3. En una terraza con una gran pantalla. Cierra los ojos y ponte en situación: una plaza, una gran pantalla, varios bares alrededor y cientos de personas animando a la Roja. Nos gusta a todos. Si no lo sueles hacer, busca tu placita, repetirás.

4. Con ese alguien especial “que acabas de conocer”. Todos hemos pasado por esas primeras citas en las que no sabes muy bien los gustos de la otra persona y te lanzas a lo que sea. Ten claro que el Mundial es una buena excusa para tomaros una cerveza juntos y hablar de hablar del paradón de Casillas o la jugada de Iniesta (por cierto, Andrés, vuelve a hacernos felices este año). Como diría Simeone, “igual partido a partido…”.

5. En familia, con tus hijos y tus padres. En tu casa es tradición vivir los partidos todos juntos, lo lleváis en la sangre. Os vestís con vuestras mejores galas y bajáis al bar en el que tu abuelo también veía los mundiales y eurocopas cuando España no pasaba de cuartos ;). Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo? Tus hijos también se lo inculcarán a los suyos. Porque las tradiciones hay que mantenerlas.

6. En el nuevo bar que han abierto en la esquina. Dudas durante unos días, está todo repleto de carteles con información del Mundial, pero al final decides ir por primera vez para la ocasión y no te defrauda. El camarero majete te pone tu cerveza con una tapa buenísima, la TV se ve desde mil ángulos diferentes y tus amigos encantados. Vuelves, para ver los cuartos, vuelves.

7. En el bar del hotel. Ni de viaje, ni trabajando, te pierdes un partido de la Roja. Eres de esos fieles seguidores que aunque estés solo en un hotel después de un largo día de reuniones, tienes que ver ese partido que nos dará el pase a semis. Reconócelo, incluso hablas con los que están como tú y ¿cuántos amigos habrán salido de esa cervecita celebrando el gol de Iniesta? Ver los partidos en el bar del hotel unen, y lo sabes.

La cerveza, la playa y la terraza “los imprescindibles del verano”

Cerveceo de terraza

Así lo dicen los resultados de la encuesta que hemos realizado con Madison Market Research, ‘Ir a la playa en familia’ y ‘tomar una cerveza en la terraza’, son los dos planes imprescindibles del verano de los españoles.

Una cerveza fresquita en verano es uno de esos placeres a los que no podemos negarnos. ¿Pero dónde preferimos los españoles beber una cerveza en verano? Los resultados de la encuesta nos dicen que el 53% elegimos una terraza como lugar predilecto para tomar una caña en verano. Las terrazas son además el lugar favorito, un lugar imprescindible para el verano de los españoles, seguidas de la piscina, los bares y los chiringuitos.

Cerveceo en un bar

Y es que si 8 de cada 10 personas a las que hemos preguntado afirman beber cerveza habitualmente durante esta época del año… es que algo tiene. “Tomar una caña” con los amigos en la terracita en el bar es una de las costumbres más arraigadas en nuestro país y una de las que más disfrutamos en verano.

Las dos comunidades más cerveceras durante la temporada estival, según el estudio, son Asturias y País Vasco, seguidas por Castilla La Mancha y Castilla León. Pero contra las altas temperaturas y para hacer más llevadero el calor son todas las comunidades las que consideran a la cerveza como uno de los imprescindibles de su verano.

El sol, la playa, la cerveza, los amigos, la terracita… ¿Y tú? ¿Sin qué no pasas en verano?